La responsabilidad de asistir a nuestros usuarios dónde estén y de acuerdo a las situaciones especiales de salud

Desde que comenzó esta pandemia a mitad de marzo de 2020, nos preparamos para asumir con responsabilidad la asistencia a nuestros usuarios donde estuvieran y de acuerdo a sus situaciones especiales de salud, con todos los recursos necesarios para dar respuesta, curar y/o acompañar a cada uno de ellos.

No solamente se pensó y trabajó para organizar un ingreso seguro a usuarios, familiares y acompañantes a todas las áreas, respetando las decisiones tomadas por el MSP si, pero dando prioridad a todos aquellos que requirieron acceder a nuestros servicios, para cumplir con sus
estudios pendientes, como fue el caso de nuestros usuarios oncológicos y quienes padecieran situaciones de urgencia de cualquiera de las especialidades médicas o quirúrgicas, para que no quedaran relegadas por la pandemia, por ejemplo las embarazadas y los recién nacidos, más allá de que en algunos casos de menor entidad, hubo que diferir cirugías o estudios para evitar riesgo de contagio para todos.

En los casos en que las consultas pudieron ser solucionadas en forma telefónica, se hizo por esta modalidad, pero permitiendo a los usuarios que así lo preferían, concurrir personalmente a ver a sus médicos, y las reservas no cayeron hasta el día de la consulta para evitar la concurrencia previa, a levantar la orden en policlinicas.

Se crearon más puestos de trabajo en farmacia, para dar cumplimiento a los pedidos de los usuarios, a través de whats app y servicio de Delivery, creado para facilitar el acceso a la medicación sin salir de casa, y en este sentido, también se extendió en forma automática la repetición crónica a 6 meses.

Anexo a Emergencia se creó un consultorio exclusivo para pacientes con sintomatología respiratoria, que llamamos con cariño “la casita”, donde se organizó un equipo de funcionarios administrativos, enfermeros, auxiliares y médicos, que lo han dejado todo este año, que han
trabajado de día y de noche, sin descanso, sin fines de semana, recibiendo las consultas telefónicas de nuestros usuarios y todos aquellos que estando en Minas o en pueblos cercanos, o habiendo ingresado al país, más allá de tener otra cobertura, requirieron un consejo, un hisopado o una solución a cada situación particular y desconocida para muchos.

Creando las listas de contactos en cada caso positivo, con respaldo de la Dirección Departamental de Salud de Lavalleja que también a trabajado sin descanso. Llamando a cualquier hora, para dar la buena noticia de que un test era negativo o indicar y aconsejar las medidas a tomar si resultaba positivo. Luego controlando por teléfono a cada caso y a cada contacto para conocer su estado de salud y coordinar, con día y hora, los test a cada uno de los mismos.

Llevando un seguimiento continuo, cercano y estricto de cada usuario portador de Covid 19, acompañándolo, escuchando sus miedos y sus dificultades para buscar una solución en cada caso de aislamiento, para indicarle y hacerle llegar la medicación necesaria, para visitarlo en el domicilio, llevarle un saturómetro, un concentrador o balón de oxígeno, o trasladarlo a hacerle exámenes de laboratorio, placas y tomografías en los casos que lo requierieran.

Computadoras, teléfonos, papeles, hisopos y más hisopos, últimamente muchos test rápidos, registros meticulosos para elevar diariamente el correspondiente informe al MSP, con el cual se conforma la estadística diaria del Uruguay, que cada día a las 20 hs, esperamos en cada hogar para saber cómo vamos, cómo siguen las curvas, el índice de Harvard, las camas de CTI, y lamentablemente la cantidad de fallecimientos. Hemos llegado a pasar los 300 casos en seguimiento diario y los 200 casos positivos. Ahora, por la App coronavirus también seguimos los porcentajes de vacunación, al llegar las tan esperadas Vacunas y que tantas esperanzas nos trae a todos.

Nuestros equipos de Salud también participan activamente en esta campaña desde su comienzo, tanto vacunando como acompañando a los usuarios para su seguridad en el Estadio.

En Emergencia, trabajan los equipos médicos y personal de enfermería, recibiendo a los usuarios que han requerido ingreso a estudios y/o a internación, controlando, sacando sangre, medicando y acompañando en la angustiosa separación de los familiares, por razones de aislamiento para evitar más contagios, anotando nombres y teléfonos de familiares para mantener una mejor comunicación.

A su vez, recepcionistas, administrativos registrando ingresos, personal técnico y médicos de Imagenología y laboratorio, las 24 hs, haciendo los estudios indicados para evaluar la entidad de la afección y necesidad de ingreso.

En muchos casos se han podido enviar a domicilio, para lo cual se creó una Internación Domiciliaria Covid, con enfermeros que concurren a controlar y a administrar medicación, y médicos que llaman y visitan a cada usuario en su domicilio diariamente o según evolución.

Contando a su vez, con los equipos médicos de SEM, para las urgencias o consultas en la noche por parte de cualquiera de nuestros usuarios que lo requiera. Choferes, telefonistas y enfermeros de SEM, organizando las visitas a domicilio o los traslados, o concurriendo ante las emergencias, con el único compromiso de salvar vidas.

En los casos que han requerido ingreso, se planificó una coordinación de ingreso a sala o a CTI, con equipos médicos y personal de enfermería y camilleros, preparados y comprometidos, en cada uno de estos servicios, que cumpliendo con estrictos protocolos de vestimenta y equipamiento, colocan vías, administran medicación, controlan, alimentan, bañan y trasladan, pero principalmente acompañan, a todos los usuarios Covid positivos que han ingresado a Sanatorio, manteniendo informadas a las familias y organizando video llamadas para comunicar al paciente con sus seres queridos.

Podemos decir con orgullo, que ningún integrante de todos estos equipos de salud de asistencia directa al usuario, tanto externos como intrasanatoriales, se ha contagiado trabajando con pacientes portadores del virus, y esto habla de la responsabilidad y dedicación, con que llevan a cabo su tarea cada uno de ellos.

En CTI, y como Intensivista, puedo decir que se vive una situación diferente, acá los pacientes Covid, así como los portadores de cualquier otra patología, no quieren estar, porque implica pánico, literalmente, y más aún en las neumonias por covid, de una gravedad ya conocida, en los escasos 2 años, que lleva esta pandemia, un año y meses en Uruguay.

En CTI el aislamiento es la regla, una cantidad de sueros y bombas alrededor de cada paciente, aparatos para ayudar a respirar o para ventilar directamente, monitores con alarmas que suenan al mínimo cambio de parámetros.

Pero no es tan así, desde adentro. Un personal de enfermería y nurses pendientes de cada paciente, pendientes de cada sonido y de cada necesidad, acercando una radio y ayudando a sintonizar algún programa, pidiendo a cocina la comida preferida, dentro del régimen permitido, claro. Peinando a las mujeres o afeitando a los hombres, luego del baño. Preguntando si sienten calor o frío. Y por supuesto, llevando un correcto registro de todos sus parámetros vitales, generan un vínculo entre paciente y personal, de confianza y tranquilidad durante la estadía.

Y los médicos del sector, examinamos a los pacientes, muchos nos conocen de fuera del ámbito de la salud y los escuchamos con empatía y así hacemos más llevadero su aislamiento. Les informamos por qué requieren estar en este lugar monitorizados y controlados tan de cerca para lograr su recuperación. En los que requieren asistencia respiratoria mecánica, tratamos de explicar que será algo transitorio mientras esperamos que puedan respirar por sí mismos.

Luego, cada día en el informe diario a las familias, tratamos de trasmitir objetiva y claramente la situación y pronóstico de su ser querido, y los vamos informando de cada cambio, y a veces inevitablemente, nos permitimos contagiarnos de esperanzas a pesar de las estadísticas, también nos sentimos felices de dar buenas noticias por insignificantes que puedan parecer y claro que nos hemos emocionado dando de alta a pacientes recuperados, que se van agradecidos y felices de haber superado esta enfermedad y casi siempre, con una idea distinta a la que tenían de este lugar cuando ingresaron.

Todos hemos sufrido esta pandemia, todos hemos temido por nuestras vidas y por las vidas de nuestros familiares, amigos, compañeros y conocidos. Muchos ya hemos llorado la muerte de alguna persona apreciada. Pero también hemos aprendido a compartir, a ser más humildes pero más

fuertes y ha darle menos importancia a muchas cosas que nos parecen ahora totalmente insignificantes frente al valor de la vida y la salud.

Falta poco, falta menos, no sé cuanto pero así es! Y con el esfuerzo de todos lo lograremos!

Dra. Silvia Scampini
Referente plan de Contingencia Covid 19