21 de Marzo, Día Mundial del Síndrome de Down

El síndrome de Down es un trastorno genético que se origina cuando la división celular anormal produce una copia adicional total o parcial del cromosoma 21.

Este material genético adicional provoca los cambios en el desarrollo y en las características físicas relacionados con el síndrome de Down.
El impacto del síndrome varía de un individuo a otro, provocando diferentes incapacidades, como retrasos en la capacidad de aprendizaje, el que puede ser leve, moderado o grave.

Pero a nivel médico, el síndrome de Down puede generar trastornos de salud en diferentes niveles, principalmente cardíaco y digestivo.

Defectos cardíacos.
Aproximadamente la mitad de los niños con síndrome de Down nacen con algún tipo de defecto cardíaco congénito. Estos problemas cardíacos pueden poner en riesgo la vida y pueden requerir cirugía en los primeros años de la infancia.

Defectos gastrointestinales.
Algunos niños con síndrome de Down presentan anomalías gastrointestinales, que pueden comprender anomalías de los intestinos, el esófago, la tráquea y el ano. Pueden presentar mayor riesgo de tener problemas digestivos, como obstrucción gastrointestinal, acidez estomacal (reflujo gastroesofágico) o enfermedad celíaca.

Trastornos inmunitarios.
Las anomalías en el sistema inmunitario, hacen que las personas con síndrome de Down tengan un mayor riesgo de presentar trastornos autoinmunitarios, algunos tipos de cáncer y enfermedades infecciosas, como la neumonía.
Apnea del sueño.

Debido a los cambios óseos y de los tejidos blandos que causan la obstrucción de sus vías respiratorias, los niños y adultos con síndrome de Down tienen mayor riesgo de sufrir apnea obstructiva del sueño.
Obesidad.

Las personas con síndrome de Down tienen una mayor tendencia a la obesidad en comparación con la población general.
Problemas en la columna vertebral.

Algunas personas con síndrome de Down pueden presentar una alineación incorrecta de las dos vértebras superiores del cuello (inestabilidad atlantoaxial). Esta afección las pone en riesgo de padecer lesiones graves en la médula espinal debido al estiramiento excesivo del cuello.

Leucemia.
Los niños pequeños con síndrome de Down tienen un mayor riesgo de leucemia.

Demencia.
Las personas con síndrome de Down tienen un riesgo enormemente mayor de demencia; los signos y síntomas pueden comenzar aproximadamente a los 50 años. Tener síndrome de Down también aumenta el riesgo de padecer la enfermedad de Alzheimer.
Otros problemas.

El síndrome de Down también puede vincularse con otras afecciones, como problemas endocrinos, problemas dentales, convulsiones, infecciones de los oídos y problemas de la audición o la visión.

Una mejor comprensión del síndrome de Down, junto a e intervenciones tempranas que asegure controles de atención médica de rutina y un tratamiento de los problemas de forma oportuna, incrementa la calidad de vida de los niños y adultos con este trastorno, ayudándolos a tener vidas satisfactorias.